
Los últimos acontecimientos en mi vida me han dejado sin tiempo ni concentración para escribir.
Hace 14 días cambió mi vida, y para siempre. Llegó Daniel, mi primer bebé.
Es algo increíble, la vida! la naturaleza...! Un gran regalo de Dios que no puedo describir.
Después de las montañas de emociones desordenadas, y en pleno período de adaptación, a él va dirigida toda mi dedicación.
Supongo que es un camino, es aprender...paso paso. Ir venciendo obstáculos y disfrutando también de sus carantoñas y de la belleza de la maternidad. Juntos vamos aprendiendo.
Con su nacimiento he experimentado lo cerca que está el dolor del Amor.
Y...ya no podría vivir sin él, el corazón se ensancha ...se ensancha y abrazo su pequeño cuerpecito indefenso.
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