Por ahí dicen que es mejor no esperar nada de nadie para no sufrir decepciones. También he escuchado que si se entrena, es posible llegar a este estado, ...que no sabría definir. Qué será...una especie de estado de alerta y pasividad al mismo tiempo?? Como quien mira con desidia el transcurrir de las cosas sabiendo que en algún momento fallarán. Qué de decadente! Y no por ello menos real
Sin embargo, lo que yo creo es que solo se puede llegar a ese estado inerte de sentimientos si no te importan las personas de las que puedan venir. Quedarte sentad@ en una silla inerte... Con sentimientos inertes que, como las cintas elásticas... Si se estiran demasiado quedan inservibles, cansadas e inutilizadas en el suelo sin la capacidad de creer que alguna emoción, o quizá alguna decepción nueva, pueda hacer que se estire un poco más, si quiera para lamentarse. La elasticidad se ha roto al estirar la cinta hasta el límite. Una vez superado, todo lo demás es inservible.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada